Economía | jueves 12 de octubre de 2017 | 00:53hs
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Aumento del empleo informal y falta de confianza en las instituciones revela informe de ejecutivos de empresa en Panamá

Aumento del empleo informal y falta de confianza en las instituciones revela informe de ejecutivos de empresa en Panamá
Aumento del empleo informal y falta de confianza en las instituciones revela informe de ejecutivos de empresa en Panamá

Alma Solís

asolis@anpanama.com

(Ciudad de Panamá-ANPanamá).  Incremento en el trabajo informal, la pérdida de la confianza en las instituciones democráticas, así como la percepción de la corrupción y la falta de desarrollo humano de la población en las comarcas fueron los puntos críticos que tiene el país, relevó un documento preparado por la Asociación de ejecutivos de Empresas de Panamá (APEDE).

Se trata del Segundo Informe del Observatorio País 2025, un documento, elaborado en cooperación con CAF,  que mide 30 indicadores económicos y sociales del país para lograr su desarrollo, de estos 12 áreas en las cuales el impulso debe continuar, 11 en las que se requiere mayor atención y 7 en estado critico.

Los resultados encontrados hacen una serie de señalamientos a varios puntos en los que debe trabajar el país para lograr un  mejor desarrollo y que este sea inclusivo.

Los datos analizados por dos representantes de Apede y uno de los consultores, tocan puntos como la necesidad de mejoras de la educación del países, este un tema recurrente en los análisis.

Héctor Cotes, presidente de APEDE, señaló que  “el documento no es una crítica, ante aquellos temas en los que no hemos  logrado avances y que al final se convierten en el lastre del desarrollo nacional, sino que este documento es una oportunidad ante el desafío de impulsar el crecimiento de esos sectores al tener un panorama claro que nos debe llamar a la reflexión y que nos debe unir como nación para alcanzar un crecimiento pleno y sostenible.

El consultor Juan Casas indicó que entre los hallazgos que se mostraron esta que pasar del aumento en la inversión pública en educación, que representó entre el 3% y 4% del PIB en el quinquenio, no ha arrojado los resultados esperados en cuanto a calidad de la educación.

“A pesar de que se haya duplicado lo que el Estado invierte por estudiante desde el año 2010, llegando en el 2016 a US$2 mil 425, persisten grandes desigualdades entre el nivel de escolaridad entre las provincias centrales y las comarcas y áreas más postergadas persisten deficiencias en la formación de los estudiantes que limitan su inserción en el mercado laboral y en áreas pujantes como servicios logísticos, el sector financiero, la agroindustria, el turismo y el intercambio comercial.

Entre los indicadores más preocupantes es el descenso, de la confianza del público en las instituciones democráticas: entre el año 2015 y 2016, el Órgano Ejecutivo pasó del 30% al 18%, el Legislativo decreció de 25% al 17%, y el Judicial descendió del 29% al 20%.

El aumento de los subsidios también estuvo registrado en el documento que señala que programas de subsidios a familias, como la beca universal, Ángel Guardian, 120 a los 65, con una erogación anual de US$428 millones aproximadamente, lo que representa un promedio de US$525 por beneficiario.

“Los subsidios a la población no pueden ser sustitutos de la actividad económica y del empleo digno. La educación y salud necesitan mejorar en forma notoria su eficiencia, cobertura y calidad del servicio para toda la población” indicó Luisa Turolla una de las consultoras miembro de Apede.

Lo positivo

El observatorio incluye los puntos en los que las cosas han salido bien, sin duda el crecimiento de la economía, la estabilidad política, la atención a grupos vulnerablesy el medio ambiente forman parte de estos.

Aunque en términos económicos el crecimiento del PIB tuvo en promedio por encima del 6.5%  el análisis del economista Felipe Argote destaca que los cuatro sectores que más aportan al PIB son comercio, construcción, logística y actividades inmobiliarias, sin embargo, comercio y logística tuvieron crecimientos por debajo del promedio, por lo que las actividades inmobiliarias y la construcción fueron las que arrastraron la economía hacia arriba en el quinquenio. Otros sectores crecieron de forma importante, como minas y canteras, pero por su baja participación en el PIB no se percibe su efecto.

Para el economista el crecimiento de la informalidad en el empleo (40%) es motivo de preocupación, igual que el crecimiento de la deuda pública (60%), aunque sigue por debajo del 40% con relación al PIB.

Entre los sectores estratégicos, el sector agrícola se contrajo, el financiero tanto como el logístico mostraron desaceleración, mientras el turístico presentó cifras mixtas afirmó Argote.

Puntos críticos

  • Incremento del trabajo informal
  • Pérdida de confianza en las instituciones democráticas
  • Percepción de corrupción
  • Falta de desarrollo humano de la población en las comarcas y áreas rurales postergados,
  • Deficiente formación, en cantidad y calidad, de cuadros técnicos
  • Deficiente oferta exportable de bienes
  • Deterioro progresivo de la producción agropecuaria.

 

Situación por mejorar

  • El empleo en general
  • Fortalecimiento del Estado de derecho
  • La educación
  • La salud
  • Gestión de las finanzas públicas
  • La formación de recursos humanos
  • El turismo
  • La competitividad en general

 

Tendencias positivas

  • Crecimiento del PIB
  • PIB per cápita
  • Movimiento de los precios
  • Estabilidad política
  • Atención de los grupos vulnerables
  • Medio ambiente
  • Sectores energético
  • Logística
  • Sector Financiero.