Economía | martes 31 de octubre de 2017 | 11:34hs
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Panamá el tercero en Centroamérica para hacer negocios según el Banco Mundial

Panamá el tercero en Centroamérica para hacer negocios según el Banco Mundial
Panamá el tercero en Centroamérica para hacer negocios según el Banco Mundial

Alma Solís

asolis@anpanama.com

(Ciudad de Panamá-ANPanamá). Costa Rica y El Salvador son los países con mejor clima para hacer negocios en Centroamérica según el informe Doing Business del Grupo Banco Mundial, que se publica todos los años, el cual Panamá se coloca en el tercer lugar.

El Banco Mundial informó que el país canalero en la clasificación general ocupa la posición 70, entre 190 países. Igualmente aclararon que  esta clasificación no es comparable al 2017debido a dos factores debido a que se dieron cambios en la metodología que llevaron a una revisión de los datos del año anterior. Sin embargo, es bueno destacar que Panamá ha ocupado el segundo lugar en América Latina y el primero de Centroamérica en este mismo listado.

Entre los cambios que mencionaron fue el indicador de pago de impuestos, el cual se amplió para incluir procesos posteriores a la presentación de una declaración: los procesos que ocurren después de que una empresa cumple con sus obligaciones tributarias regulares. Este refinamiento de la metodología se hizo para ajustarse a las mejores prácticas. En particular, para este indicador se revisó la forma en que se captura el impuesto al valor agregado y las auditorías del impuesto sobre la renta corporativo.

Segundo, el descenso en la clasificación también está sujeto a la cantidad de reformas regulatorias aplicadas por otros países de la región, y hubo varios países que implementaron más de una reforma; como lo es El Salvador con cuatro reformas; República Dominicana y Jamaica con tres reformas cada una; Bahamas, Costa Rica y Guyana con dos reformas cada una.

Panamá retos y fortalezas 

“Es de destacar que, en la Distancia a la Frontera, que permite observar la brecha entre el desempeño de una economía en particular y el mejor desempeño a nivel global, Panamá presentó un avance: +1.25” dijo el organismo agregando que la puntuación pasó de 64.02 en Doing Business 2017 a 65.27 en Doing Business 2018, y aquí sí se utilizó una metodología comparable.

Esto significa que en el último año Panamá mejoró sus regulaciones comerciales. El país está reduciendo la brecha con la frontera regulatoria global.

Lo que destacó el Banco Mundial sobre Panamá es que en 2016-17, el país  realizó una reforma que facilitó su resolución de la insolvencia, sumándose a la lista de 13 países a nivel mundial que mostraron ese avance, tales como Cabo Verde, la República Dominicana, Granada, India, Kosovo, Liberia, Malawi, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos.

En los puntos que Panamá obtuvo buenas calificaciones fueron:  apertura de un negocio (92.02), obtención de electricidad (89.77) y comercio transfronterizo (85.47); asimismo obtuvo una nota de 75 en acceso al crédito.

Mientras que en protección de los inversionistas minoritarios (51.67), pago de impuestos (39.66) y cumplimiento de contratos (46.19) son de las áreas en las cuales  “existe espacio para seguir mejorando” en térmirnos del Banco Mundial.

América Latina y las Pymes 

Según el informe de este año, las economías de América Latina y el Caribe continúan reformando el entorno para los negocios en favor de las pymes.

Además se destaca que la mitad de las 32 economías de la región implementaron reformas durante el año pasado, por lo que el total de reformas aplicadas en los últimos 15 años asciende a 398.

El Salvador ganó un lugar destacado entre los países que más mejoraron en el informe Doing Business 2018, pues introdujo cuatro reformas durante el año pasado. Entre ellas figuran haber mejorado la fiabilidad del suministro eléctrico mediante la introducción de un sistema más eficiente para el manejo de los cortes de electricidad y mantenimiento, así como haber facilitado el pago de impuestos de las empresas gracias a la creación de una plataforma en línea que permite presentar las declaraciones de impuestos y efectuar los pagos. Las reformas restantes se encuadraron en las categorías definidas en el informe Doing Business como manejo de permisos de construcción y comercio transfronterizo.

Jamaica y la República Dominicana se unen a El Salvador en el grupo de los países que implementaron múltiples reformas, con tres reformas cada uno. En ambas economías se redujo el tiempo que se requiere para poner en marcha una empresa y se incrementó la fiabilidad del suministro eléctrico.

Las economías de la región mejor ubicadas en la clasificación general son México (puesto 49), Perú (puesto 58),  Colombia (puesto 59) y Costa Rica (61).

En general  las economías latinoamericanas muestran mejor desempeño en las áreas de obtención electricidad y obtención de crédito. Por ejemplo, 9 de las 32 economías de la región se encuentran entre las 20 de mejor desempeño en relación con el acceso al crédito, pues cuentan con registros públicos y organismos de verificación de antecedentes crediticios bien desarrollados. Asimismo, para lograr la instalación de una conexión eléctrica en la región se requieren, en promedio, 66 días, un plazo más breve que en los países de ingreso alto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde se demora en promedio 79 días. No obstante, el costo de conectarse a la red de electricidad sigue siendo significativo en la región, dado que equivale en promedio al 927,4 % del ingreso per cápita, mientras que en las economías de ingreso alto de la OCDE, representa el 63 %.

Mientras que uno de los principales desafíos para la región es el tiempo que lleva pagar los impuestos. En América Latina y el Caribe se requieren en promedio 332 horas al año, mientras que en las economías de ingreso alto de la OCDE hacen falta en promedio 161 horas al año. La región también muestra un desempeño poco satisfactorio en relación con el registro de las propiedades y la puesta en marcha de empresas: la transferencia de propiedades demora aquí en promedio 63 días, un plazo significativamente más largo que en las economías de ingreso alto de la OCDE, donde se requieren 22,5 días.